logo Lawwwing

Ley de Atención a la Clientela: qué cambia para empresas y consumidores

La Ley 10/2025 establece por primera vez un marco obligatorio para los servicios de atención al cliente en España, fijando tiempos de espera, derechos frente a la automatización y obligaciones en la gestión de reclamaciones.
Núria Moreno Ambel
14 de abril de 2026

Seguro que te ha pasado: llevas veinte minutos esperando que te atiendan al teléfono, el robot no entiende lo que pides y, cuando por fin consigues hablar con alguien, te dicen que tu reclamación "no consta en el sistema". Hasta ahora, la ley no tenía mucho que decir al respecto. Desde diciembre de 2025, sí.

La Ley 10/2025, de 26 de diciembre, publicada en el BOE el 27 de diciembre, es la primera norma en España que regula de forma específica cómo deben ser los servicios de atención al cliente. Entró en vigor al día siguiente de su publicación, aunque las empresas afectadas tienen un plazo de adaptación de un año, hasta el 28 de diciembre de 2026.

¿A quién obliga esta ley?

La ley no se aplica a cualquier empresa. Su ámbito de aplicación tiene dos patas:

Por un lado, todas las empresas, tanto privadas como públicas, que prestan servicios básicos de interés general: agua, energía, transporte de viajeros, telecomunicaciones, servicios postales y servicios financieros.

Por otro lado, las grandes empresas que vendan bienes o presten servicios dirigidos principalmente a personas consumidoras en territorio español, siempre que, individualmente o como grupo, hayan alcanzado al menos uno de estos umbrales: 250 personas trabajadoras, más de 50 millones de euros de facturación o más de 43 millones de euros de balance anual.

Un detalle importante: la ley se aplica con independencia de si el servicio de atención es propio o está externalizado, y de si la comunicación es presencial o a distancia. No hay margen para eludir la norma delegando en un tercero.

Qué deben garantizar las empresas

La ley establece obligaciones concretas. Estas son las más relevantes:

  • Tiempo de espera máximo:
    Al menos el 95 % de las llamadas deben ser atendidas en menos de tres minutos de media. Además, queda prohibido finalizar una llamada por el mero hecho de prolongarse el tiempo de espera.
  • Fin de los robots como única opción:
    El uso de inteligencia artificial está permitido, pero siempre debe existir la posibilidad de que el cliente acceda a una persona física. No se puede delegar toda la atención en un sistema automatizado.
  • Atención sin sobrecostes:
    El servicio de atención no podrá tener un coste superior al de una llamada estándar a fijo o móvil. En el caso de los servicios básicos, deberá existir un teléfono gratuito.
  • Plazos de respuesta más cortos:
    Las reclamaciones deberán resolverse en un máximo de 15 días hábiles. Para los cobros indebidos, el plazo se reduce a 5 días.
  • Seguimiento de las reclamaciones:
    Cada consulta, queja o reclamación deberá recibir una clave identificativa. Además, el cliente podrá solicitar un justificante con el contenido, la fecha y la hora de la solicitud. Se acabó el "su reclamación no consta en el sistema".
  • Disponibilidad 24/7 para incidencias:
    Las empresas que prestan servicios básicos deben tener atención disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, cuando la incidencia afecte a la continuidad del servicio.
  • Respuesta en la lengua del cliente:
    Las empresas deben responder en castellano o en la lengua cooficial correspondiente cuando operen en esa comunidad autónoma.

Transparencia, precios y spam: más obligaciones

Más allá de la atención directa, la ley regula otras prácticas que afectan a la relación entre empresa y cliente:

  • Precio total desde el principio:
    El coste completo del producto o servicio, incluidos todos los gastos de gestión, debe mostrarse desde el inicio de la transacción. Sin sorpresas al final del proceso de compra.
  • Renovaciones automáticas con aviso:
    Las empresas deben informar con al menos 15 días de antelación del vencimiento del plazo para evitar la renovación automática, así como de las consecuencias de no cancelarla, facilitando además la baja voluntaria.
  • Llamadas comerciales identificadas:
    Las llamadas con fines comerciales deberán identificarse mediante un código numérico específico. Los operadores podrán bloquear comunicaciones que incumplan esta obligación o la normativa de telecomunicaciones. Además, se refuerza el control del consentimiento del usuario.
  • Reseñas de clientes con mayor control:
    Las empresas deberán informar sobre si garantizan que las reseñas provienen de clientes reales y limitar su publicación a experiencias recientes de consumo.
  • Personalización de precios con transparencia:
    Cuando el precio esté personalizado mediante decisiones automatizadas, deberá informarse al cliente de los criterios utilizados, evitando prácticas desleales.

Accesibilidad: una obligación, no una opción

La ley dedica especial atención a los colectivos vulnerables. La atención debe adaptarse en espacios, comunicación y asistencia individual para personas mayores, con discapacidad o con bajo nivel de competencias digitales.

Auditorías anuales obligatorias

Las empresas afectadas deberán implantar un sistema anual de evaluación de la calidad de su servicio de atención al cliente, documentado y con medición de parámetros concretos. La documentación deberá conservarse durante cinco años y publicarse en la web de la empresa.

Además, este sistema deberá someterse a una auditoría externa anual realizada por una entidad acreditada por la ENAC.

¿Qué pasa si no se cumple?

El incumplimiento de las obligaciones de esta ley constituye una infracción en materia de protección de los derechos de los consumidores, sancionable conforme al Real Decreto Legislativo 1/2007 y la normativa autonómica aplicable. Las sanciones escalan en función de la gravedad y la reincidencia.

En conclusión

La Ley 10/2025 llega tarde, este tipo de protecciones llevan años reclamándose, pero lo hace con obligaciones claras y un régimen sancionador detrás.

Para los consumidores, supone más poder real para exigir respuestas rápidas y documentadas. Para las empresas, un plazo de adaptación que no conviene dejar para el último momento: cuando llegue diciembre de 2026, el incumplimiento tendrá consecuencias.

En este artículo
¿En qué podemos ayudarte?
Si tienes dudas, nuestros especialistas te ayudarán siempre que lo necesites.
Chat en vivo
Compartir artículo
Blog

Consulta artículos relacionados

Las empresas confían en Lawwwing para asegurar su cumplimiento legal, manteniendo sus documentos actualizados y evitando sanciones.
cross